El roce de tu piel va poco a poco recordandole a este cuerpo a veces vivo a veces muerto el inmenso placer de dejar de ser simplemente casualidad y ser tal vez un poco más...
Te vas acercando sigilosamente: una mirada, una caricia, una sonrisa, un beso tierno, un abrazo protector y poco a poco esas paredes de hielo van cayendo y dejando al descubierto algo más que la niña temerosa que buscó refugio ayer.
Te miro y me miras y sabemos que todo puede llegar a ser un poco más que simples coincidencias, que tan sólo un desliz nos llevará por senderos nuevos.
Me rozas, te rozo y voy viajando lentamente en espiral en esas historias de hadas, principes, brujas y dragones donde me rescatas justamente cuando estoy a punto de caer...
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