Fui creada como un ser de arcilla, saliendo de tu torno, de tu horno, de tu maná, no soy más que el reflejo del camino al que me llevaste con cada latido de tu corazón, con cada acción de tu vida. No soy nada más que tu designio y aun así me repudias...
Pero no es acaso el latir de este corazón, el eco del tuyo? No es acaso la dureza de mi carcaza un simil de aquella que te aprisiona? No es este silencio tan mio, un brote de ese silencio tan tuyo? No es mi veneno tan dulce, destilado de la miel de tu ponsoña?
No soy más que el reflejo, pero un reflejo que cambia a como cambian tus actos. Soy hoy, soy mañana y seguiré siendo algo más que un reflejo estatito, soy un ser dinámico, en equilibrio algunas veces, en decadencia otras, pero que cambia según sea tu camino...
Que si me importa, pocas veces importa la verdad o la razon al corazon, el corazon tiene razones que la razon no entiende, la razon se esconde en las mismas rendijas donde se esconden las justificaciones cuando los crimenes son innombrables, cuando tu mano se vuelve hacha, cuando tus labios son de espinas, cuando mi mano es de fuego, cuando mis voz es de trueno, cuando el visitante es espectador asombrado del acto macabro de un circense enloquecido.
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