Espero y sigo esperando
día tras día a tu llegada,
estas al alcance de mi mano
y tan lejos como la nada.
Veo tu mirada y siento miedo,
¡Qué mirada tan dura y fría!,
pero puede más tu encanto
que tu coraza de fantasía.
Busco pacientemente el momento,
la fuerza y la determinación
para poder acercarme
y ya nunca querer dejarte ir.
Quiero cazarte, quiero dominarte,
eres como una preza fresca,
paseando desprevenida,
y yo observándote... deseándote.
Necesito un poco de fuerza,
en tu presencia siento morir...
muero por besar tus labios,
muero por tocar tus suaves manos.
Busca incansablemente
tu aroma en mi recuerdo,
aquella primera inolvidable mirada,
aquellos ojos que me dejaron en sopor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario